La belleza de lo pequeño y lo descabellado de la demanda agregada

La producción de subjetividad del campo intelectual ha sido suprimida en mayor parte por aquel sector del campo económico que mas la necesita y estamos hablando de la gran burguesía financiera e industrial de los países centrales. Han sido privilegiadas “ideologías” que den “soluciones” mágicas e irreales como la ideada por Keynes mientras ha muerto en prisión Gramsci. El sistema nunca acierta. Las tonterías del sistema telemático Internet conduce a la prehistoria de la humanidad. De ahí la belleza de lo pequeño y lo diario.

Anuncios

Continua a la brevedad

El Capital Financiero parece ser, con total certeza nuestra, totalmente inconsciente de su propia carencia de carácter inmanente, e inconsciente del carácter efímero de la acumulación capitalista, que es cada vez de peculiar desencanto volátil para muchos que previamente pensaran en un peculiar encanto de inmanencia y que de la noche a la mañana ven reducido su poder a la décima parte, donde paradójica-mente, ahora sí, “ven” pérdida y destrucción de valor (i.e. Clinton). La articulación del desarrollo temporal de las relaciones económicas de fuerza y poder operan de esa manera azarosa e impredecible, es decir, para emplear otras palabras, diremos que cuando un pez grande pierde gana otro pez grande, y que ese pez grande luego vuelve a perder con otro pez hasta el punto en que cada vez quedan menos peces. La destrucción de valor es continua debido a un malestar profundo en el quehacer de la acumulación, se destruye el triple de lo que se acumula en acto, y 30 veces más en potencia. Para concluir afirmamos que el Capital Financiero se devora al propio Sistema Financiero. Contrariamente a marxistas y liberales ortodoxos. Un contrasentido fecundo.